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A los 8 años comencé con dolores de cabeza muy habituales, en esa época no se hablaba de migrañas y menos aún en niños así que viendo que no había ninguna patología grave no le dieron importancia, simplemente como mi abuela las sufría y previamente las sufrió mi bisabuela, lo llamaron cefaleas hereditarias.
Fui diagnosticada de migrañas a los 17 años creo recordar y desde entonces he probado todo tipo de medicaciones (para hipertensión, antiepilépticos, antidepresivos…) cada una de ellas para otras patologías específicas, con muchos efectos secundarios serios y con poca mejoría, o con gran mejoría pero grandes efectos secundarios que llevaron a la eliminación de los tratamientos.
Sufrir de migrañas es muy frustrante porque no es una enfermedad muy comprendida, e incluso puede peligrar el puesto de trabajo si tienes muchas crisis o son muy largas y dolorosas.

Desde los 24 aproximadamente hasta los 29 años estuve manteniendo un nivel de migrañas muy elevado llegando a crisis de 20 días de dolor día y noche remitiendo a ratos y volviendo más fuerte a lo largo de 20 días que hicieron que me plantease volver a buscar otros medios, ya que en este período no tomaba nada para disminuir o mantener crisis, sino que simplemente trataba las crisis con triptanes que era lo único que las calmaba, aunque en las últimas ocasiones en que los usé tuve problemas de taquicardias y otros efectos indeseados y peligrosos por la medicación.
Opté por comenzar con acupuntura en un médico especialista y mientras me hallaba en ese tratamiento que comenzaba bastante lento, leí sobre CEFALY, la diadema para las migrañas a base de impulsos sobre el nervio trigémino. No me lo pensé dos veces y la solicité.

Es la mejor decisión que he tomado para mis migrañas junto con la acupuntura, ya que la acupuntura ha ido haciendo que los episodios sean más espaciados y CEFALY hace que el tratamiento sea lo más natural, suave, efectivo y sin efectos secundarios. En cuanto comienza la crisis, o más bien, noto el aura que me indica que llega esa crisis, me tomo un antiinflamatorio y me pongo la diadema CEFALY. Con el antiinflamatorio es suficiente para que no progrese la migraña ya que CEFALY mantiene el dolor a raya, mientras hace efecto la medicación. Y no sólo eso, sino que además de no sentir el dolor, la sensación es muy placentera y relajante. Una parte realmente ventajosa es que lo puedes utilizar TODO el tiempo que quiera o lo necesite, es decir, si me da una crisis más fuerte, puedo seguir usando sólo antiinflamatorios porque con CEFALY a penas noto el dolor y la puedo llevar puesta todo el día y cuando la quito la sensación es muy muy relajante y puedo descansar tranquila y a gusto.
Incluso si no tengo crisis a veces pongo el programa preventivo, ya sea porque estoy algo estresada o no he descansado bien y pueden ser causas desencadenantes de la migraña, me pongo CEFALY en programa preventivo y me relajo y descanso.
Yo ya no salgo de viaje sin CEFALY, es mi tratamiento principal para las migrañas.